jueves, 5 de abril de 2012

25 de diciembre. Año nuevo, ¿vida nueva?


Navidades, esa época tan familiar, tan maravillosa, en la que parece que todos somos un poco, cómo decirlo, mejores personas. Nos unimos más si cabe a la familia. 
     Tal vez puedo permitirme el lujo de decir que tengo dos grandes familias. Por un lado mi familia íntima, esa que siempre ha creído en mi, mi familia de sangre, de genes... No tengo palabras para agradecerles todo su apoyo y cariño. Por ser los artífices de este sueño que se ha convertido en realidad. Ellos fueron, son y serán los que me ayudan a mantenerme con los pies sobre la Tierra.
     Y por otro lado a mi otra gran familia, sí, porque es mi familia. Esas personas que me siguen, que me apoyan y empujan a seguir adelante día a día con este proyecto. No quiero defraudarles, no ahora que esperan lo mejor de mi, y es por ello que pienso dejarme la piel en ello. Prometo dar lo mejor de mí mismo. Tengo que darlo todo por ellos, simplemente porque ellos han sido los propulsores del viaje hacia esta nube, la nube que se ha convertido en plataforma para mí y mis seguidores... Ellos fueron los que accedieron a darle al "Play"  en youtube, y gracias a ese cúmulo de decisiones estoy hoy donde estoy.
     Vienen en estas fechas recuerdos de mi niñez, de mi Málaga de niño, de cómo he ido creciendo, no solo a nivel personal, sino a nivel profesional. 
     Qué puedo decir de mi Málaga... Siempre la llevo conmigo, y es por ello que me considero malagueño de corazón. No solo por el hecho de que me haya criado aquí, sino porque verdaderamente uno es de donde ha vivido los mejores momentos, y yo, por supuesto los he vivido aquí. 
     Hay miles de momentos que me vienen a la mente pero, los que de verdad me han marcado son los momentos en la Feria. Hace unos años era yo el muchacho que iba por las calles con sus amigos, con la guitarra a mano, dispuesto a divertirse después de escuchar el pregón lo más cerca posible del escenario, para luego disfrutar de los conciertos. En cambio, el último año, fui yo el que estuvo encima del escenario, viendo disfrutar a chavales como yo...
     Termina un año, este año 2011 cargado de buenos recuerdos, de mágicos momentos, de historias vividas que permanecerán para siempre en mi memoria, imborrables, inalterables. Recuerdos felices que espero sean muchos más en el año que próximamente comienza. Espero que el nuevo año me traiga muchos más momentos felices tanto a mí como a todos los que me rodean, porque, a ellos es a los que debo todo lo bueno de este tiempo.
     Sin embargo hay algo que espero que cambie el nuevo año que se aproxima. Ese algo es el amor. Tal vez resulte extraño, pero todavía continúo buscando a mi compañera de este viaje, esa compañera que me escuche, que me entienda y con la que comparta mis alegrías y mis penas. Sé que algún día la encontraré, no pierdo la esperanza, a fin de cuentas es lo último que debemos perder. Sé que es algo que llega sin avisar, puede que incluso nos crucemos en algún momento sin imaginar que algún día la vida nos unirá. juntando nuestros corazones, cantando al son del amor...
     Quiero pensar que esa maravillosa persona me está esperando de la misma forma que yo la espero a ella. Sé que un día nuestros caminos se cruzarán, pero no sé cuándo ocurrirá, prefiero pensar que el destino va jugando sus cartas y algún día ganará la partida el As de corazones.
     Considero al amor el motor que mueve el mundo y algo imprescindible para cualquier persona. Para algunos es más para que otros; algunos tienen más necesidad de este sentimiento que otros, es verdad, pero a todos nos hace falta una pizca de amor para que nuestros días grises se iluminen, nuestros problemas se hagan más llevaderos, nuestras alegrías parezcan aún más felices... En algo estamos de acuerdo, sin amor no se puede vivir. Hay diferentes tipos de amor: el amor de familia, que todos tenemos por supuesto, y el amor pasional, ese tipo de amor es tal vez el que me falta en estos momentos. Un amor sincero, puro y bello. Romanticismo y pasión, juntos de la mano, eso es lo que de verdad me falta en esta vida. Espero, si Dios así lo quiere, encontrarlo en el nuevo año.
     Pero volvamos a los momentos navideños, esos que tanto me gustan, cuando estás rodeado de tu familia, ese momento en que ves la ilusión reflejada en los rostros de tus seres más queridos. Ilusión en el momento de abrir los regalos en los niños, esperando el ver qué será, y esas cenas y comidas familiares, ay, cómo las voy a echar en falta cuando marche para Latinoamérica. Tengo unas ganas inmensas de volver, la verdad,  ya quedé fascinado por la belleza de aquellos paisajes y me alegra tener la oportunidad de volver allí.
     Como he dicho, el 2011 llega a su fin y no encuentro palabras para agradecer por todo lo que me está pasando. Para reunir todos mis agradecimientos y cada uno de los momentos, reuniría todo en un enorme y sincero GRACIAS.
     Comienzo un nuevo año cargado de energía y ganas de trabajar, muchas ganas de trabajar, un año que espero me llene de alegrías y momentos felices y, si es posible, el tener la oportunidad de compartirlos juntos a ella...

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